


La filosofía se ocupa de nuestras suposiciones más fundamentales sobre la experiencia humana.
El estudio de la filosofía involucra preguntas como: ¿Qué podemos saber y cómo lo sabemos? ¿Qué criterios deberíamos usar para decidir si una acción es correcta o incorrecta? ¿Qué hace que la vida humana valga la pena? La filosofía también se preocupa por la forma en que respondemos estas preguntas, es decir, con la construcción y evaluación de argumentos.
Oportunidades de carrera
Un estudiante con interés en la filosofía normalmente se transferiría a una universidad de cuatro años para obtener una licenciatura. Tal educación lo prepararía para estudios de posgrado en el tema o para ciertas escuelas de negocios y profesionales donde se requiere una educación liberal. Una de las más destacadas es la abogacía, ya que la formación del filósofo en el análisis general de argumentos facilita la consideración de los tipos especiales de argumentación legal. Una persona interesada en enseñar filosofía debe obtener una maestría para ser empleada por un colegio comunitario, o un doctorado para enseñar a nivel universitario.
La mayoría de las universidades ofrecen una licenciatura en filosofía; los requisitos pueden variar de una institución a otra, por lo que los estudiantes interesados deben consultar con un consejero para determinar la mejor preparación para su caso particular.
